Del boceto a la almohadilla
Empieza con un dibujo a lápiz limpio, define líneas guía y ubica puntos de giro. Traslada al papel perforado con cuidado, mantén proporciones y, antes de clavar, ensaya secciones complicadas en muestras. Documenta variantes, codifica decisiones con colores y crea un índice visual. Ese archivo personal acelera futuros proyectos, evita repetir tropiezos y alimenta tu confianza creativa.